(Foto: Agencias)
La negativa de Tiger Woods a someterse a una prueba de orina tras su reciente accidente con vuelco puede ser procesada en virtud de un cambio en la ley de Florida del año pasado, y los fiscales pueden construir un caso por conducir bajo los efectos del alcohol o drogas contra él incluso sin resultados de laboratorio, utilizando el testimonio de los agentes y videos de cámaras corporales y de patrulla, según un experto legal.
El golfista circulaba a “altas velocidades” por una carretera residencial junto a la playa en Jupiter Island cuando su Land Rover rozó un camión y volcó sobre un costado el viernes, de acuerdo con la Oficina del jefe policial del condado Martin, que señaló que Woods mostraba “signos de deterioro”.
Los investigadores creen que Woods, quien no resultó herido, había tomado algún tipo de medicamento o droga y lo describieron como letárgico. Aceptó una prueba de alcoholemia que no mostró indicios de alcohol, pero se negó a una prueba de orina, informaron las autoridades. Fue arrestado y quedó en libertad bajo fianza ocho horas después.
El agente de Woods en Excel Sports, Mark Steinberg, no respondió de inmediato a un mensaje de texto ni a una llamada telefónica del lunes en los que se solicitaban comentarios. Nadie del entorno de Woods ni del PGA Tour —del que forma parte de la junta y preside el comité que está reformando el modelo de competencia— ha hecho comentarios desde su arresto.
