(Fotos: Agencias)
Agustín Palavecino corrió con fortuna de que un disparo a puerta fue desviado por otro jugador y terminó en las redes para que Cruz Azul superara el sábado 2-1 a domicilio a Chivas y sellara su pasaje a la final del torneo Clausura del a Liga MX.
Jeremy Márquez marcó a los cinco minutos y el argentino Palavecino hizo lo propio a los 66 para que el conjunto celeste siguiera adelante con un marcador global de 4-2.
Omar Govea empató momentáneamente por los rojiblancos a los ocho minutos.
Cruz Azul vuelve a una final de la Liga MX por primera ocasión desde la del torneo Clausura 2024, que perdió ante América. Buscará su primer título desde el Clausura 2021 en cuya final se impuso a Santos Laguna.
El club capitalino buscará su décima corona de liga en el futbol mexicano ante el vencedor de la eliminatoria entre Pumas y Pachuca. Los Tuzos sacaron ventaja de 1-0 como locales ante los flinos en la ida.
Chivas encontró el final de su temporada, en la que debió afrontar la liguilla sin cinco titulares (Raúl Rangel, Luis Romo, Brian Gutiérrez, Roberto Alvarado y Armando González), quienes fueron convocados para los trabajos de la selección mexicana con miras al Mundial.
Márquez abrió el marcador en una de las primeras acciones de peligro gracias a un disparo desde el balcón del área, que superó al arquero Óscar Whalley.

Govea concretó la reacción rojiblanca de inmediato, con un nuevo tiro desde fuera del área que rebotó irregularmente en el momento que el arquero colombiano Kevin Mier se aprestaba a desviar. El balón caprichoso terminó en el fondo de la portería.
Whalley, quien asumió la titularidad tras la partida de Rangel al Tri, realizó un par de tapadas salvadoras a remates de Palavecino y al argentino Antonio Paradela, hasta que vino ese tiro lejano que alcanzó a desviar en su trayectoria el zaguero Hugo Camberos para que terminara en el fondo de su arco.
Chivas se lanzó al abordaje en busca del tanto que les diera el empate global y con ello el pase a la final por su mejor posición en la campaña regular, pero no corrieron con fortuna para inquietar con seriedad el marco de Mier.
En la recta final, los jugadores rojiblancos y los aficionados en el Estadio Jalisco, reclamaron airadamente una posible mano sancionable de Gabriel Fernández en un centro al área, pero el árbitro César Ramos señaló que la acción no era punible.
