(Foto: Agencias)
La lluvia nunca dejó de caer sobre Ciudad Universitaria, pero tampoco las dudas sobre los Pumas que sigue sin ganar como local.
En una noche donde la afición mostró su descontento desde antes del silbatazo inicial, los universitarios estuvieron contra las cuerdas durante buena parte del juego, recibieron un golpe al 76′ y —cuando todo parecía perdido— encontraron en Luciano Herrera el salvavidas para empatar (1-1) ante el Necaxa.
El ambiente en CU ya estaba cargado antes de que comenzara el encuentro. Los abucheos aparecieron incluso durante el anuncio de las alineaciones, muestra de una afición que esperaba una reacción después del gris empate sin goles contra el Querétaro. Sin embargo, sobre el césped, los Pumas tardaron en responder.
