Fotos: (Agencias)
El ciclista danés Jonas Vingegaard ganó el domingo el Giro de Italia y se convirtió en el octavo corredor masculino en conquistar las tres Grandes Vueltas.
Vingegaard, que compite con el Team Visma-Lease a Bike, terminó la carrera de tres semanas con una ventaja general de 5 minutos y 22 segundos en la general sobre el austriaco Felix Gall, que fue segundo. El también austriaco Jai Hindley finalizó tercero, a 6:25.
Por el lado de los colombianos, Egan Bernal (Ineos) terminó en el décimo lugar, a 12.54 minutos, y Éiner Rubio (Movistar), en la casilla 23, a 1h:04.26.
Vingegaard, de 29 años, se convierte en el octavo corredor de la historia que puede presumir de haber ganado en su carrera el Tour de Francia (2022-2023), la Vuelta a España (2025) y el Giro de Italia (2026), después de Bernard Hinault, Eddy Merckx, Jacques Anquetil, Felice Gimondi, Alberto Contador, Vincenzo Nibali y Chris Froome.
El francés Paul Magnier ha brillado también en este Giro, con tres victorias de etapa al esprint y el maillot morado de ganador de la clasificación por puntos.
Sin embargo, el domingo el velocista del Soudal-Quick Step fue derrotado por Jonathan Milan, que en el último día de este Giro pudo por fin estrenar su contador de victorias y el de su equipo Lidl-Trek.

El coloso italiano venció en la etapa del día a su compatriota Giovanni Lonardi y al francés Paul Penhoët.
El ciclismo español se lleva un suspenso en la 109 edición del Giro de Italia. El primer nacional clasificado fue David de la Cruz (Pinarello Q.36.5), decimocuarto a 23.14 minutos del líder, y el siguiente fue Igor Arrieta (UAE), décimonoveno.
El ciclista navarro salvó el honor con una brillante victoria en la quinta etapa con meta en Potenza después de un surrealista duelo con el portugués Eulálio, en el que ambos se cayeron y el español se confundió de camino cerca de meta para después remontar. Ese día el luso se enfundó la maglia rosa.
Movistar, que llegaba con la esperanza de buscar un podio con Enric Mas se conformó con tener protagonismo en algunas escapadas y en disputar los esprints con Aular los primeros días. Al final, el ciclista balear no dio resultado: clasificado en el puesto 33.
De Roma salió Vingegaard como emperador del Giro, y ahora su próximo reto son palabras mayores: medirse a Pogacar en el Tour, donde también estará el francés Paul Seixas. El nivel mostrado por el danés invita a soñar con un Tour inolvidable. El aliciente está sembrado.

