(Foto: Agencias)
La selección de Países Bajos quiere sacudirse el estigma de ser la mejor que nunca se ha coronado en una Copa del Mundo y el revés con hipertensión que sufrió en su último duelo de eliminación directa en estos torneos. Marruecos busca dar un paso adicional, cuatro años después de sorprender como el primer equipo africano en una semifinal mundialista en la historia.
Sólo un conjunto podrá avanzar en su objetivo este lunes, cuando continúen los dieciseisavos de final del Mundial de Norteamérica. El otro se marchará de la ciudad mexicana de Monterrey con una sensación de fracaso.
Los temores de que un Mundial ampliado de 32 a 48 selecciones derivara en encuentros menos atractivos o competitivos durante la primera fase no se materializaron. Si alguien pronosticaba que la nueva ronda de dieciseisavos de final en la Copa del Mundo incluyera duelos en los que resultaba fácil pronosticar al ganador, se equivocó con el Países Bajos-Marruecos.
Es un duelo de invictos, insertados entre los 10 mejores del ranking de la FIFA antes del Mundial, con dos victorias y un empate cada uno en la primera ronda. Uno va a ganar. El otro a naufragar.
Méritos y dudas en fase de grupos
Los neerlandeses aseguraron el primer puesto del Grupo F. Generaron dudas en la primera fecha con un empate 2-2 ante Japón, cuya velocidad evidenció falla defensivas en los dirigidos por Ronald Koeman.
Una paliza de 5-1 a Suecia habría reflejado más el poder de ataque de una Holanda que sorteó invicta la eliminatoria europea con 20 puntos. El conjunto de Koeman cerró la primera fase con un 3-1 sobre Túnez, conjunto procedente de la misma región que Marruecos.
Pese a la proximidad geográfica, estos países magrebíes no se asemejan en su historia futbolística ni en su nivel actual. La caótica selección tunecina fue la peor del Mundial y despidió a su técnico tras la primera fecha,
Los Leones del Atlas se situaron en cambio entre los cuatro mejores del Mundial en Qatar y quieren evitar que aquello no quede como otra anécdota mundialista de selecciones que fueron alguna vez semifinalistas y que no han vuelto a alcanzar esos niveles —Turquía, Polonia, Corea del Sur y varias más están en esa categoría nostálgica.
Hace cuatro años, Marruecos derrotó a Bélgica, España y Portugal en las mejores páginas de su cuento de hadas. Recién el 13 de junio, en Nueva York/Nueva Jersey, consiguió un empate ante Brasil. ¿Puede ahora dar un nuevo golpe ante un protagonista habitual?
“Bueno, el partido con Brasil fue un punto de referencia, pero tratamos de no adelantarnos demasiado, ya saben”, dijo el técnico marroquí Mohamed Ouahbi. “Mucha gente habla de Holanda… Pero estamos listos y creo que hemos mostrado de lo que somos capaces”.
Luto y aliciente
Los jugadores de Países Bajos buscarán también una victoria que dedicar como homenaje a su compañero Cody Gakpo, autor de un doblete ante los suecos y cuya pareja anunció el sábado la muerte de su hijo nonato.
Gakpo y la modelo Noa van der Bij ya tienen un hijo en común y el nacimiento del nuevo bebé estaba previsto para octubre.
“Éste es un momento increíblemente difícil para nuestra familia”, expresó Gakó en sus redes sociales”. Les pedimos amablemente privacidad y espacio. Gracias por su comprensión”.
El jugador anunció que continuará con su equipo en el Mundial.
Holanda busca revancha en el Mundial, pero debe cuidarse de los golpes
Más allá de la solidaridad con Gakpo, Holanda quiere avanzar en su misión de ser al fin monarca mundial, tras los subcampeonatos de 1974, 1978 y 2010. Hace cuatro años, una nueva decepción se le tatuó en la piel tras un duelo de alta fricción que terminó con la victoria por penales de la Argentina de Lionel Messi, en su marcha hacia el tricampeonato.
Los neerlandeses deberán cuidarse de librar un duelo tan ríspido como aquel. El árbitro del encuentro de este lunes será el brasileño Wilton Sampaio, quien se mostró dispuesto a mostrar severidad en los grandes escenarios durante el partido inaugural de este torneo, cuando expulsó a tres jugadores (dos por Sudáfrica y uno por México).
¿Partido trabado o de “toma y daca?
Se asoma un choque entre un estilo decididamente ofensivo y una apuesta al contraataque.
Holanda privilegia la posesión de la pelota y la presión alta. Los dirigidos por el belga Ouahbi suelen, en cambio, compactarse en bloque atrás y realizar contras largas y muy peligrosas, aprovechando la velocidad de Achraf Hakimi y la habilidad de Brahim Díaz.
Para la narrativa del encuentro será clave quien anota primero y en qué minuto.
Holanda no acusa lesiones. Bart Ver Bruggen iría al arco, Virgil van Dijk y Jan Paul van Hecke consolidarían la central, mientras que Micky van de Ven y Denzel Dumfries aportarían saida por las bandas.
Frenkie de Jong sería el creador en el medio campo, acompañado por Tijjani Rejnders y Ryan Gavenberch.
Adelante, Gakpo estará deseoso de protagonizar uno de los momentos más emotivos del Mundial, tal vez escoltado por Donyell Malen y Brobbey, quien es el mejor goleador de los Tulipanes en el certamen con tres dianas.
Por Marruecos, el mediapunta Ismael Saibari buscará anotar por cuarto duelo consecutivo.
Antecedentes
Holanda nunca ha jugado un partido mundialista en México. Se ausentó de las citas de 1970 y 1986.
En cambio, el conjunto marroquí ha tenido ya rodaje mundialista incluso en Monterrey, ciudad del norte de México, con resultados mixtos. Dos empates sin goles, uno en el Estadio Universitario y otro en el Tecnológico, le ayudaron en 1986 a convertirse en la primera selección africana que avanzó más allá de la fase de grupos en un Mundial.
Pero sucumbió en octavos de final en el Universitario ante la Alemania que a la postre sería subcampeona. Ahora probará suerte en el inmueble llamado Estadio Monterrey para esta Copa del Mundo y apodado por los aficionados locales como el “Gigante de Acero”.
Será el segundo enfrentamiento entre Países Bajos y Marruecos en la historia del Mundial. El primero se presentó en la fase de grupos de Estados Unidos 1994, cuando los neerlandeses se impusieron por 2-1 con tantos de Dennis Bergkamp y Bryan Roy. Por los marroquíes marcó Hassan Nader.
Tras aquella victoria en el Citrus Bowl de Orlando, los Países Bajos terminaron eliminados en los cuartos de final por el futuro monarca Brasil. Fue otra decepción, de ésas que la Oranje quiere olvidar por fin.
