agosto 9, 2026
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(Foto: Agencias)

Inter Miami perdió 2-1 ante Monterrey por la segunda fecha de la Leagues Cup, en un partido marcado por la ausencia de Lionel Messi tras la muerte de su padre, Jorge, a los 68 años. El rosarino viajó de urgencia a la Argentina para acompañar a su familia y no estuvo presente en el Nu Stadium de Miami. Al menos no físicamente. Porque, ya desde antes del inicio, con un sentido minuto de silencio, los hinchas en las tribunas mostraron carteles con mensajes de fuerza para el argentino. Y, a los 32 minutos, Rodrigo De Paul abrió el marcador con un gran remate raso, se quitó su camiseta y dejó a la vista la número 10 de su amigo: la mostró, señaló el nombre de Messi en la espalda y completó su dedicatoria con un corazón.

Las primeras muestras de afecto habían aparecido antes de que empezara a rodar la pelota. El minuto de silencio estuvo acompañado por los mensajes destinados al capitán de las Garzas, ausente en una noche en la que el fútbol quedó inevitablemente atravesado por el dolor de su familia. Además, los once compañeros del rosarino llevaron un brazalete negro.

A los diez minutos llegó otra manifestación desde la tribuna popular. Allí apareció una bandera con una imagen de Messi y la frase “Fuerza, Leo”, mientras que en distintos sectores del estadio se observaron más carteles con palabras de acompañamiento para el rosarino durante todo el encuentro.

El partido, hasta entonces, ofrecía poco. El desarrollo era discreto y apenas se habían producido algunas ocasiones aisladas cuando, a los 32 minutos, apareció De Paul. Casemiro recuperó la pelota y encontró al argentino en tres cuartos de cancha, todavía a varios metros del área. El capitán controló, avanzó y sacó un potente remate bajo que viajó hacia el palo derecho de Luis Cárdenas. La pelota entró junto a la esquina y estableció el 1-0.

Sin embargo, el homenaje no pudo terminar con un triunfo de Inter Miami. Apenas comenzó el segundo tiempo, Hugo Cuypers estableció el empate: después de una gran respuesta de Rocco Ríos Novo ante un cabezazo del argentino Lucas Ocampos, el delantero belga tomó el rebote en el segundo palo y definió con potencia dentro del área chica. Y a los 89 minutos llegó el golpe definitivo. Un centro pasado desde la derecha encontró a Diego Rossi en el segundo palo y el uruguayo, con un toque, marcó el 2-1 para Monterrey.