septiembre 18, 2026
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(Fotos: esbozodeportivo)

En el marco de la conmemoración de los sismos de 1985 y 2017, el grupo CICADEHP llevó a cabo esta mañana una conferencia de prensa en la que se abordaron los riesgos que representan los movimientos telúricos, así como la necesidad de fortalecer entre la población una verdadera cultura de prevención y protección civil.

Durante el encuentro se recordó que los terremotos del 19 de septiembre de 1985 y 2017 dejaron importantes enseñanzas para México, particularmente para la Ciudad de México, donde los efectos de ambos movimientos provocaron pérdidas humanas y materiales.

El sismo de 1985 tuvo una magnitud de 8.1 y su epicentro se localizó frente a las costas de Michoacán, mientras que el ocurrido el 19 de septiembre de 2017 alcanzó una magnitud de 7.1 y tuvo su epicentro cerca de Chiautla de Tapia, Puebla.

Uno de los principales temas abordados durante la conferencia fue la importancia de no esperar a que ocurra una emergencia para comenzar a prepararse. Ante la imposibilidad de predecir cuándo ocurrirá un sismo, la prevención, la información y la participación ciudadana se convierten en herramientas fundamentales para reducir riesgos.

Entre las recomendaciones destacadas se encuentra elaborar un Plan Familiar de Protección Civil, identificar las zonas de menor riesgo dentro de viviendas, escuelas y centros de trabajo, participar periódicamente en simulacros y preparar una mochila de emergencia.

Asimismo, durante un sismo se recomienda conservar la calma, alejarse de ventanas y objetos que puedan caer y ubicarse en una zona segura. Después del movimiento, es importante revisar las condiciones del inmueble, mantenerse atento a posibles réplicas, utilizar el teléfono únicamente en caso de emergencia y atender la información emitida por las autoridades.

Los integrantes de CICADEHP hicieron énfasis en que recordar los acontecimientos de 1985 y 2017 no debe limitarse a una fecha conmemorativa, sino que debe servir para mantener presente la importancia de la prevención y de contar con una sociedad mejor preparada para responder ante una eventual emergencia.

La conmemoración también representa una oportunidad para reconocer la solidaridad que ha demostrado la sociedad mexicana en momentos de desastre y para insistir en que la protección civil es una responsabilidad compartida entre autoridades, instituciones y ciudadanía.

En este sentido, el llamado durante la conferencia fue a informarse, participar en simulacros y mantener actualizados los protocolos de seguridad, porque estar preparados puede marcar una diferencia fundamental ante una emergencia sísmica.