(Foto: Agencias)
Alexander Zverev quizás estaba tan enchufado en su juego que no se dio cuenta de inmediato que había conquistado el título del Abierto de Estados Unidos.
Retrocedió tras la línea de fondo del estadio Arthur Ashe como si se preparara para devolver. Apenas unos instantes después pudo comprender que había ganado la final, dibujó una sonrisa y alzó los brazos para celebrar.
Zverev conquistó su segunda corona de Grand Slam y mantuvo la sequía de títulos de los hombres estadounidenses — vigente desde 2003— en los torneos más prestigiosos del tenis al derrotar el domingo 6-3, 7-6 (2), 5-7, 6-2 a Ben Shelton.
Sin dejarse intimidar por un público ávido de ser testigo de la coronación en un Slam, Zverev derrochó frialdad al marcar los tiempos de la final con autoridad, evitando riesgos innecesarios.
“Sé que hoy el 99,9% de la gente quería que ganara Ben, así que lo siento mucho antes que nada”, dijo Zverev en la ceremonia de premiación. Pero, en segundo lugar, fue un ambiente increíble para jugar. Aunque sé que el público estaba en mi contra, siempre fue increíblemente justo”.
Zverev aprovechó el inicio titubeante de un Shelton que disputó su primera final de un grande, tramitó un desempate en el segundo set casi impecable con el saque y luego abortó el amago de remontada de su rival zurdo.
El alemán de 29 años logró por fin consagrarse en las grandes citas al coronarse en la arcilla de Roland Garros, y dio continuidad a esa conquista sumando el título de Nueva York, el cual se le había escapado amargamente en 2020.
Shelton buscaba convertirse en el primer estadounidense en atrapar un título de Grand Slam desde que Andy Roddick lo hiciera en Flushing Meadows en 2003, así como en el primer hombre negro en lograrlo desde Arthur Ashe en 1968.
“Eres uno de los mejores jugadores del mundo, quizá el mejor jugador del mundo este año”, le dijo Shelton a Zverev.
“Creo que Dios ha visto lo duro que trabajamos, cuánto sufrimos y cuánto dolor atravesamos”, manifestó Zverev. “Creo que 2026 es el resultado de todos los años anteriores”.
Zverev embolsó 5,5 millones de dólares, igualando el premio obtenido el sábado por la campeona femenina Elena Rybakina como el más jugoso en la historia de los Slams.
En la final, Zverev maniató la potencia de Shelton, quien había dado el zarpazo en los cuartos de final al tumbar al campeón defensor Carlos Alcaraz, en un duelo que acabó a las 3:33 de la madrugada para el final más tardío en la historia del US Open.
Octavo cabeza de serie, Shelton quedó 0-6 en su duelo directo contra Zverev, con apenas dos sets ganados.
A sus 23 años, Shelton debería tenier más oportunidades por pelear títulos en los Slams, pero sus compatriotas quería tener un campeón masculino ahora mismo.
Los espectadores, entre ellos los actores Brad Pitt y Pierce Brosnan, se pusieron de pie y gritaron cuando Shelton salió del túnel antes del partido. Pero su arranque fue apagado, entregando el primer juego con una doble falta. Su otra doble del primer set también fue en una situación de quiebre.
