junio 2, 2026
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(Foto: Agencias)

Raymond Berry, el receptor miembro del Salón de la Fama que se asoció con el quarterback Johnny Unitas para formar una de las mejores combinaciones de pase de la NFL y ayudó a conducir a los Colts de Baltimore a la victoria sobre los Gigante de Nueva York en el célebre juego de campeonato de 1958, ha fallecido. Tenía 93 años.

Berry, quien más tarde entrenó a los Patriotas de Nueva Inglaterra en el Super Bowl XX, murió el 25 de mayo, informó el lunes el Salón de la Fama del Fútbol Americano Profesional.

Su familia señaló en un comunicado que Berry murió en paz en su casa en Murfreesboro, Tennessee, rodeado de familiares, incluida su esposa desde hace 65 años, Sally.

“En la historia de la NFL, solo hay un puñado de jugadores de los que podemos decir que realmente cambiaron el deporte. Raymond Berry es uno de los pocos nombres en esa lista”, afirmó la propietaria de los Indianapolis Colts, Carlie Irsay-Gordon. “Como jugador durante una era histórica del fútbol de los Colts, Raymond redefinió el estándar de lo que un receptor abierto podía y debía ser. … En pocas palabras, Raymond Berry no solo fue uno de los mejores jugadores en la historia de los Colts, sino que fue uno de los jugadores más influyentes y fundamentales de la NFL moderna”.

Elegido en la 20ma ronda del draft procedente de SMU en 1954, el texano se convirtió en un modelo de las virtudes del trabajo duro y la determinación. Tenía una velocidad promedio, piernas de distinta longitud, una mala espalda, vista imperfecta y pies demasiado grandes que en la secundaria le valieron el apodo de “Skis”. Pero se forjó a sí mismo como superestrella mediante una preparación y un estudio exhaustivos, ya fuera usando Silly Putty para fortalecer los dedos o simulando partidos completos en el campo de práctica.

Fue uno de los receptores más confiables en la historia de la liga: rara vez soltaba un pase y solo perdió el balón dos veces, según el sitio Pro Football Reference. Según su propio recuento, desarrolló 88 rutas distintas para desmarcarse, con una disciplina tan inflexible que incluso su entrenador, Weeb Ewbank, intentó intervenir.

“Uno de sus ejercicios consistía en lanzarle únicamente balones malos”, contó Ewbank al Los Angeles Times en 1986. “Yo solía tener que sacar a John (Unitas) — ‘John, ya has lanzado suficiente hoy’ — y él decía: ‘Sí, ve a hablar con ese tipo allá afuera’”.

A lo largo de 13 temporadas, Berry atrapó 631 pases, un récord en ese momento (Jerry Rice es ahora el líder histórico, con 1.549), para 68 touchdowns. Lideró la NFL en recepciones tres veces y jugó en seis Pro Bowls. Pilar de una de las mejores ofensivas de la liga, con Unitas, el corredor Lenny Moore y el lineman ofensivo Jim Parker, Berry integró equipos campeones en 1958 y 1959 y un subcampeón en 1964.

Berry ingresó al Salón de la Fama de la NFL en 1973 y fue elegido para los equipos del 50 y 75 aniversario de la liga. Los Colts retiraron su número de uniforme, el 82. SMU retiró su número universitario, el 87.

Berry alcanzó su punto máximo durante un día emblemático en la historia de la NFL: la final de 1958 contra los Giants en el Yankee Stadium, un clásico en tiempo extra conocido por muchos como “El mejor partido jamás jugado”. Fue televisado a nivel nacional y a menudo se cita como el punto de partida del ascenso de la liga en las décadas siguientes.

Ante la defensa más dura de la NFL, Berry atrapó 12 pases para 178 yardas y un touchdown, incluidas tres recepciones consecutivas durante la serie de 86 yardas que empató el juego 17-17 en el tiempo reglamentario, y dos atrapadas cruciales durante la serie de 80 yardas que dio a los Colts una victoria 23-17. El primer campeonato de la liga que terminó en tiempo extra ayudó a convertir a Unitas en un héroe y a Berry en su objetivo ideal.

“Trabajamos, nos fuimos conociendo y desarrollamos una sincronización que simplemente no se consigue de otra manera”, dijo Berry más tarde al programa de radio Sports & Torts. “Él (Unitas) sabía que yo iba a estar ahí cuando debía estar ahí y sabía que yo iba a atraparlo”.