(Fotos: Agencias)
Mientras que México se toma su último partido de la fase de grupos con la tranquilidad de haber asegurado su clasificación y el liderato del grupo, la pentacampeona Brasil aún tiene deberes por cumplir.
Las dos selecciones latinoamericanas tienen necesidades distintas previo a sus duelos contra la República Checa y Escocia, respectivamente en la jornada del miércoles.
En un Mundial que se juega parcialmente en casa, México busca conseguir algo inédito: alcanza las semifinales por primera vez en su historia. En el camino han ido reescribiendo su historia.
El Tri va por más
El Tri nunca había ganado un partido inaugural del torneo en siete ocasiones previas y lo hizo al vencer a Sudáfrica 2-0. Tampoco había podido ganar fuera del Estadio Azteca en partidos realizados en casa y lo hizo al imponerse a Corea del Sur en Guadalajara.
Ahora buscará terminar una fase de grupos con el pleno de tres victorias y superar su récord de dos triunfos y un empate en una primera fase que consiguió como local en 1986 y luego en Corea- Japón 2002, ambas con Javier Aguirre presente, primero como jugador y luego como entrenador.
“Nos falta ganar mañana porque no hemos logrado nada, es sólo la fase de grupos”, dijo el martes el volante Orbelín Pineda. “El día de mañana tenemos que dar otro paso de autoridad y sabemos que esto no es para disfrutar, no podemos relajarnos ni una milésima de segundo”.

Por las reglas de desempate de este Mundial, los mexicanos ya amarraron el primer puesto sin importar lo que ocurra ante Chequia, pero no se pueden confiar porque una derrota los podría condenar a enfrentar a un segundo lugar de grupo en un lugar de un tercero.
Se trata de un escenario muy distinto al del último Mundial cuando México llegó al último encuentro con la calculadora en mano ante Arabia Saudí y finalmente quedó eliminado en primera ronda por primera vez desde 1978.
“Estamos tranquilos por el buen paso, en Qatar estábamos sobre las cuerdas y teníamos que ganar por diferencia de goles y no lo pudimos conseguir”, dijo el delantero Alexis Vega previo al entrenamiento del martes. “Ahora aunque pierdas estás en segunda ronda, eso nos quita presión para jugar más sueltos y hacer un buen partido porque tenemos en la cabeza hacer historia”.
Los mexicanos han logrado sus dos triunfos a pesar de que no han tenido un gran desempeño sobre el campo. Ante Sudáfrica padecieron por un tramo del partido y ante los coreanos el encuentro se definió por un error de su arquero y una gran ataja del propio, Raúl Rangel.
Los checos llegan al encuentro con la urgencia de ganar para asegurar el tercer sitio porque un empate o derrota los podría dejar fuera de la contienda.
“Son grandes (de estatura) los jugadores de Chequia, pero nosotros trataremos de hacer lo nuestro”, dijo el delantero Roberto Alvarado. “Llevamos dos victorias y queremos alargar esa buena racha. Buscaremos los tres puntos para estar más tranquilos y tratar de mejorar cada día”.
El encuentro será el primero oficial entre ambos países, que se enfrentaron en dos partidos amistosos en 2000 y dividieron triunfos.
México sí enfrentó a la extinta Checoslovaquia en el Mundial de 1962 y se impuso 3-1 para conseguir su primer triunfo en una Copa del Mundo.
Brasil, ganar es lo único
A diferencia de los mexicanos que ya amarraron el primer puesto sin importar lo que ocurra, los brasileños son líderes sobre Marruecos en el Grupo C sólo por diferencia de goles por lo que requieren ganar y además estar atento a otro resultado.
El equipo dirigido por Carlo Ancelotti inició su campaña con un empate 1-1 contra Marruecos y después se impuso 3-0 sobre Haití. Vinícius Júnior marcó en ambos partidos.
Escocia virtualmente tiene asegurado un sitio como uno de los mejores terceros lugares, pero una sorpresiva victoria lo mandaría al segundo sitio relegando a los pentacampeones al tercer escalón, algo impensado.
Para salir con el triunfo, Brasil deberá sobreponerse a la ausencia de Raphinha, quien se lesionó el bíceps femoral derecho en el primer tiempo del partido ante los haitianos, pero la buena noticia es que Ancelotti dijo que el equipo ya podría contar con Neymar, quien se perdió los primeros dos encuentros por lesión.
La baja de Raphinha merma el potencial de la Canarinha, que arribó al Mundial con varios ausentes de peso como Eder Militao, Rodrigo y Estevao.
El encuentro será el quinto entre ambos países en Copas del Mundo. Brasil ha ganado los últimos cuatro en las ediciones de 1982, 1990 y 1998 y empató el primero en Alemania 1974.
