(Fotos: Agencias)
Ciudad de México.- La pasión se apoderó del Estadio Ciudad de México mucho antes del silbatazo inicial. Más de 85 mil aficionados vestidos de verde, blanco y rojo hicieron retumbar las tribunas al entonar con orgullo el Himno Nacional Mexicano, en el marco del tercer compromiso de la Selección Mexicana dentro de la Copa del Mundo 2026 frente a la selección de Chequia.
La fiesta comenzó desde los actos protocolarios. La afición rindió homenaje a una de las máximas leyendas del futbol nacional, Hugo Sánchez, quien fue el invitado de honor para realizar el tradicional volado inicial. El histórico exdelantero recibió una ovación ensordecedora que puso de pie a todo el inmueble.
Con el balón en movimiento, México dejó en claro sus intenciones desde los primeros minutos. El conjunto dirigido por su estratega nacional salió decidido a tomar el control del encuentro y apenas al minuto 3 generó su primera llegada de peligro. Joaquín Quiñones, portando el dorsal número 16, protagonizó una acción ofensiva que encendió a la afición y estuvo cerca de inaugurar el marcador.
Impulsado por el constante respaldo de las tribunas, el Tricolor mantuvo la intensidad durante gran parte del primer tiempo. Sin embargo, la selección checa mostró orden defensivo y logró contener los intentos mexicanos, obligando a que ambas escuadras se fueran al descanso con un empate sin goles.

Pero la historia cambió por completo en la parte complementaria.
México salió con mayor determinación y encontró recompensa al minuto 52. La jugada nació en los pies de Edson Álvarez, quien recuperó y retuvo el balón en el mediocampo antes de habilitar a Luis Chávez. El mediocampista mexicano se quitó la marca de un rival europeo con gran calidad, ingresó al área y definió con precisión ante la salida del guardameta Matej Kovar para desatar la locura en las gradas y colocar el 1-0.
El gol revitalizó al conjunto nacional, que continuó presionando en busca de ampliar la ventaja. La insistencia tuvo premio cuando Joaquín Quiñones apareció nuevamente como protagonista. Tras un rebote dentro del área checa, el atacante mexicano mostró oportunismo y sangre fría para enviar el balón al fondo de las redes, firmando así su segundo gol en la presente Copa del Mundo y decretando el 2-0 definitivo.
Al minuto 94 tras un despeje de Guillermo Ochoa, la selección del Vasco Aguirre, sentenció el marcador final por conducto de Álvaro Fidalgo, cerrando una actuación dominante del Tri sobre todo en la parte complementaria.
Los minutos finales fueron una auténtica celebración para la afición mexicana, que acompañó al equipo con cánticos y aplausos hasta el silbatazo final. Con una sobresaliente reacción en el segundo tiempo, México sumó una valiosa victoria ante Chequia y reafirmó sus aspiraciones dentro del Mundial 2026, en una noche donde el futbol, la pasión y la ilusión volvieron a encontrarse en la capital del país.


