junio 11, 2026
7a2cb5a2-7e60-4503-b80f-0f9c39334887

Foto: (Agencias)

Ciudad de México.- El estadio Ciudad de México, pasó a la historia al convertirse en el estadio con celebrar tres inauguraciones de la Copa del Mundo. En un ambiente que combinó fiesta, historia y emoción por el regreso del torneo más importante del fútbol. Miles de aficionados se congregaron desde temprano, entre cánticos, tambores y banderas, para vivir un momento que quedará grabado en la memoria colectiva del fútbol mexicano.

Se vivieron momentos vibrantes incluso antes del silbatazo inicial: espectáculos musicales, ceremonias protocolarias y una sensación de nerviosismo y esperanza en igual medida. La selección mexicana, coanfitriona del Mundial y con la presión de su afición, saltó al césped con la determinación de sumar una victoria histórica desde el arranque. Sudáfrica, por su parte, volvía a la máxima cita mundialista después de años sin participar, dispuesta a plantar cara y revivir el eco del arranque de 2010, cuando ambas selecciones inauguraron juntos un Mundial con empate 1-1.

Desde el pitido inicial, México tomó el control territorial del balón, imponiendo ritmo y tratando de hacer valer la ventaja de la localía. La presión del aficionado se hizo sentir en cada pase y en cada jugada ofensiva. Apenas al minuto 9, tras una pérdida de balón en salida de Sudáfrica, Julián Quiñones aprovechó el error defensivo y definió con frialdad para colocar el 1-0 a favor del Tricolor, encendiendo la euforia en las gradas.

A partir de ahí, México mantuvo la iniciativa, buscando ampliar la ventaja con posesiones largas y ataques por las bandas, mientras Sudáfrica intentaba reorganizarse y sacar provecho de contragolpes. Los africanos mostraron orden defensivo y algunas transiciones rápidas, aunque sin encontrar claridad en el último cuarto de cancha.

La primera mitad terminó con el marcador 1-0 a favor de México, y con un clima de expectativa por lo que vendría en el complemento. La altitud de la capital mexicana parecía pasar factura al desgaste físico de los visitantes, mientras que los locales, más acostumbrados, controlaban el tempo sin arriesgar en exceso.

Sudáfrica buscó respuestas tácticas al reanudar el juego, intentando frenar las arrancadas mexicanas y generar mayor presencia ofensiva. Sin embargo, México siguió imponiendo el ritmo, combinando posesión y presión alta para intentar cerrar el encuentro con un segundo tanto.

En la parte complementaria la selección mexicana salió con la mentalidad de ganar y fue por conducto de Raúl Gutiérrez al minuto 66, con un remate de cabeza que fulminó al arquero de Sudáfrica.

Con este triunfo la selección mexicana se posiciona en el primer lugar de su grupo faltando , el partido entre Corea vs República Checa.